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martes, 2 de octubre de 2012

El peor hooligan del mundo

Escudo actual del Црвена звезда Београд.
El Estrella Roja de Belgrado representa, a pesar de su corta edad (fue fundado en 1945) una causa de orgullo para la ciudad; es uno de esos grandes clubes que en su momento fue capaz de todo. 

Por: Antonio Tranquilino Ortiz.

1945, En E.E.U.U. Toda la gente era feliz gastando ocho millas por galón en sus carrazos fabricados en Detroit. A pesar de decirse constantemente en estado de guerra, la vida era muy sencilla; muy a diferencia del sur de Asia y toda Europa, en donde la verdadera guerra había acontecido algún tiempito antes y con la casi rendición de la Alemania Nazi; un robusto Stalin, un angustiado Churchill y un moribundo Roosvelt firmaron el tratado de Yalta, en donde se iba a empezar una carrera de ambos lados por los ejércitos Estadounidenses y Rusos hasta encontrarse y en la ciudad mas cercana dividir el mundo en dos formas opuestas de pensamiento. En la entonces indefinida Serbia, dos grupos pelean en contra de la supremacía nazi: Los Partizanos o "el ejército del Pueblo", y los siempre presentes Chetniks.

Los Chetniks han peleado contra absolutamente todo aquel que atente en contra de Serbia: Turcos, Crimeos, Dálmatas, Griegos, Austro-Húngaros... en fin, siempre defendiendo el derecho al reino de Serbia; ellos fueron determinantes en detener a los nazis e impedir su movimiento hacia Rusia y Asia Menor. Cuando todo terminó, los Chetniks esperaban emocionados el primer reino de Yugoslavia, pero la ciudad en la que terminaron encontrándose norteamericanos y rusos fue nada más y nada menos que en Berlín; por lo que no fueron reino, sino un Estado Socialista. 

Una vez establecido el poder de los Partizanos sobre Yugoslavia, la única forma de manifestarse en contra de las otras ideas fue jugando fútbol. Estrella Roja fue el equipo que de alguna manera representaba a las fuerzas armadas, aunque en la misma ciudad poco tiempo después, la gente fiel a Tito dentro del ejército fundará el Partizan Belgrado. 

Hasta este momento habría que preguntarse: ¿Qué iba a pasar con un estado multi étnico y multi religioso, carente de libertad religiosa y expresión folklórica? lo cual me conduce a otra pregunta: ¿puede ser en verdad el fútbol una religión?

Pronto los croatas, inconformes con el camino del país empezaron a manifestar su cultura y religión con el poderoso Dynamo de Zagreb, la ciudad más grande de la provincia Croata, de costumbres católicas y ganas de ser libre como su colindante Europa del oeste. Con el paso del tiempo, los torneos caldeaban más las emociones; en la década de los 60, los hijos de los militares Chetniks comienzan a hacer presencia en las gradas del estadio del Estrella Roja, por un lado apoyando a su equipo, pero por otro apuntando con piedras y bengalas de hierro a la policía, que representaba el regimen que ellos nunca quisieron y siempre odiaron.

A mediados de los años 70, el hijo de un militar Montenegrino de nombre Zeljko Raznatovic es buscado en toda Europa por ser el culpable de muchos asaltos bancarios y asesinatos. Al ser atrapado, su instinto asesino y para-moral sicótica convencen a la junta militar de que es el perfecto candidato para asesinar a los disidentes políticos del partido socialista de Yugoslavia. Parte de la cúpula militar que arregla la "ropa sucia" del país asume importantes posiciones en el poder tras la muerte de Tito en 1980 y, poco tiempo después el tan llamado estado Marxista se empieza a desbalancear cuando, enfrente del estadio del Estrella Roja, Raznatovic construye una residencia de varios pisos con guardias y circuito cerrado; en razón de 2 temporadas Zeljko Raznatovic se convierte en “Arkan,” el líder de la porra “Delije,” una de las barras mas atemorizantes de aquella década. 

Como si fuera por arte de magia, la llegada de Arkan marco el inicio de la época de oro del club: varios títulos y participaciones en la copa de la Uefa -como antes era llamada la orejona-, hasta jugarse el 13 de mayo de 1990 un decisivo partido de la liga Yugoslava para definir lugar en la competencia Europea. El día 4 de ese mes se habían conmemorado 10 años de la muerte de Tito, por aquellos días también Croacia había conseguido sus primeras elecciones  libres (el ganador fue el nacionalista Franco Tudjman); el partido era en Zagreb, capital de la entonces provincia Croata. Arkan salió a esa ciudad con un contingente de 1500 Serbios e hijos de los Chetniks, entrenados por la policía secreta de la cual, se puede decir, Arkan era casi dueño. 

Desde su llegada, los de la barra Delije empezaron a aventar piedras en contra de la barra del Dynamo Zagreb, el partido estaba empatado a uno pero tuvo que ser suspendido, Arkan bajó a nivel de cancha a controlar a sus huestes y posteriormente dar ordenes de brutalidad policiaca a los granaderos que salvaguardaban el partido; hasta hoy en día no se sabe cuantos muertos y desaparecidos ocurrieron ese día. 

A pesar de la suspensión, el empate favoreció al Estrella Roja, y parecía ser lo mismo en el sorteo, su primer rival fue Grasshoppers y desde entonces nadie supo ni cómo ni cuándo un equipo que mostraba un nivel de calidad exquisito se convirtió en contendiente. Pansev y Prosinescki propinaron una de las mejores cátedras futbolísticas de lo que para mi gusto siempre será la verdadera era de los deportes (mediados 80/mediados 90). Prosinescki cambió de bandera años después y en su selección se encontraría a un jugador muy similar : Davor Suker. 

Había pasado el tiempo, Arkan no visitaba más la grada ni dirigía sus cantos, se encontraba en Vukovar, Bosnia, en donde hubiera necesidad de violar y torturar mujeres, matar niños y dejar a las niñas vivas y desaparecer adultos entre los 25 y 35, todos de la misma raza, algo que para que no sonara así de feo alguien llamó “Limpieza étnica.” Pancev cobró el penal del título después de 2 horas de partido y levantaba las manos. No reconociendo lo que pasaba, un reducido grupo de fanáticos que decidieron quedarse con las viejas rencillas en vez de  estar a lado de su equipo al momento de levantar “la copa”... no cualquier copa; desde chico fui fan del Morelia, iba a los partidos que jugaban por aquí y sentía un incontenible orgullo por ver al "Fantasma" Figueroa levantándose la camisa para celebrar un pase de Jafet. En algún momento de mi infancia llegue a imaginar que si por razones de las fantasías  de niño el Morelia llegara a la final de la Champions, me hubiera encantado verles ganar al Bayern, mi equipo europeo favorito desde chamaco. 

Y si esta fantasía infantil fuera realidad, imaginen tener la oportunidad de ver al equipo de sus amores en una final de Champions, ¿Cómo con la oportunidad de estar a metros de algo que supuestamente es tan importante para ti puedas preferir asesinar inocentes; en vez de ver levantar la orejona con tus colores? ¿Qué fue y qué es? ¿Qué pasó? ¿En qué momento el capricho de nuestros abuelos se convirtió en algo mas importante que nuestro presente? ¿Dónde quedó la búsqueda de la felicidad?

El ejército y el paramilitarismo Serbio provocarían uno de las últimos grandes genocidios; las trincheras y las fosas estuvieron llenas de sangre derramada por las mismas barras, la hinchada, la que siempre está fiel al equipo. Actualmente el futbol ex yugoslavo -aunque plagado de enormes individualidades, esta debilitado, lejos de los que alguna vez se alzaron con la copa.

A sabiendas de que la política es religión, la religión es fútbol, fútbol es dinero y que todos están potencialmente armados, nos tenemos que preguntar sobre uno mismo que está mal de, si vivir aquí es lo que nos esta rompiendo el cuello y que nos dan ganas momentáneas de agarrar a golpes a muchas personas por muchas razones, ¿en qué puede derivar una creencia mal infundada, una pasión desigual?

Amig@s y enemig@s, no tengo la respuesta a por que algo tan hermoso como el fútbol se convirtió en una tragedia de proporciones Apocalípticas. Ben Folds dijo que la Idea de fe es que uno pretenda que el mundo no es un lugar horrible lleno de maldad que no puede ser cambiado; otros optimistas dicen que todo puede cambiar si nosotros cambiamos... yo sólo se que si odias a tu vecino por como se viste o que escucha, lo encuentras en el parque y se ponen a jugar puede ser posible que mañana sean mejores amigos. 

Quiero seguir creyendo eso  : (

En el año 2000 y aún sin cumplir sentencia en un tribunal de la Haya, el Líder Vitalicio de la Barra Delije y uno de los últimos genocidas de la historia fue asesinado por su gente de confianza. No me consterna su desaparición de un mundo al que nunca respetó, me consternan los cánticos que siguen recordándolo como un grande, ¿Qué tan lejos podemos estar de eso con esta creciente narco-guerra civil? ¿Qué tanto respetamos al líder de la barra como si fuera nuestro hermano, nuestro guía? ¿Qué tanto se nos ha olvidado el juego?


SI FÚTBOL, NO VIOLENCIA. 

Abrazos apretados.

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